En la colina de aquella montaña, Yahoshúa ha Mashíaj inició un maravilloso mensaje (nunca antes oído) que daría inicio a su Ministerio. Poderosas palabras que se pueden resumir como:
- «Afortunados los que reconocen su necesidad espiritual, porque el Reino de Elohim les pertenece»
- «Afortunados los que están tristes, porque Elohim los consolará»
- «Afortunados los que son humildes, porque la tierra que Elohim prometió será de ellos»
- «Afortunados los que desean hacer la voluntad de Elohim aun más que comer y beber, porque ellos serán completamente satisfechos por Elohim»
- «Afortunados los que muestran compasión por otros, porque Elohim también tendrá compasión de ellos»
- «Afortunados los que tienen corazón puro, porque ellos verán a Elohim»
- «Afortunados los que se esfuerzan por conseguir la paz, porque ellos serán llamados hijos de Elohim»
- «Afortunados los que son maltratados por hacer la voluntad de Elohim, porque el Reino de Elohim les pertenece»
«Cuando la gente los insulte, los persiga y hable mal de ustedes por seguirme, sepan que son afortunados a los ojos de Elohim. Cuando les pase esto, alégrense porque Elohim les va a dar una gran recompensa. Así también fue como maltrataron a los profetas que vivieron antes de ustedes»
«Habéis oído que se dijo: ‘‘Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo’’. Yo, en cambio os digo: ‘‘Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre buenos y malos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen también lo mismo los que no conocen a Elohim? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto’’»
«Guardaos de hacer vuestras buenas obras delante de la gente, para ser vistos; de lo contrario, no tendréis premio de vuestro Padre que está en el cielo. Así, cuando des limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para que las gentes los alaben. Os aseguro que ya han recibido su premio. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede escondida; y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo recompensara.»
«Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Cuando recéis no uséis muchas palabras como los que no conocen a Elohim, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que se lo pidáis. Vosotros rezad así: ‘‘Padre nuestro, del cielo, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy el pan cotidiano; perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal’’. Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas»
«No amontonéis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban. Amontonad tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que los roan, ni ladrones que abran boquetes y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará tu corazón. El ojo es la luz del cuerpo. Si tus ojos ven bien, todo tu cuerpo estará lleno de luz. Pero si tus ojos ven mal, entonces todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. Si la única luz que tienes es la oscuridad, ¡qué horrible oscuridad tendrás!»
«Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porqué despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Elohim y al dinero. Por eso os digo: ‘‘No estéis agobiados por la vida pensando en que vais a comer, ni por el cuerpo pensando con que os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros; ni siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos? ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?»
«¿Porqué os agobiáis por el vestido? Fijaos como crecen los lirios del campo; ni trabajan, ni hilan. Y os digo que ni Shelomoh [Salomón], en toda su gloria, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Elohim la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados pensando que vais a comer, o que vais a beber, o con que os vais a vestir. Los que no conocen a Elohim se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.»
«Ante todo buscad el Reino de Elohim y su justicia; lo demas se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos.’’»
Amén





