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«El Camino» - Parte 4 (La oración en un tiempo fijo)

Las oraciones en el sidur tienen muchos temas, incluyendo el reconocimiento del poder de Elohim, alabar los poderes de Elohim, peticiones por cosas que aún no han ocurrido, agradecimiento por todo el bien que hemos experimentado, declaraciones de arrepentimiento, y afirmaciones de ideales y esperanzas para el futuro. La oración puede hacernos reflexionar. Por ejemplo, temprano en las oraciones de la mañana preguntamos “¿Qué somos? ¿Qué es nuestra vida?”.

Sin embargo orar puede ser difícil. Los servicios diarios están estructurados de una manera que ayuda a algunas personas. El servicio matutino comienza con salmos introductorios. Algunas personas encuentran útiles la regularidad y la consistencia de las oraciones diarias, especialmente mientras dominan las diversas oraciones. Hay varios enfoques que la gente les da a los obstáculos para la oración. Algunos dicen la primera y la última frase de cada oración, cuando leer toda la oración tomaría demasiado tiempo. Otros algunas veces dicen solamente las oraciones esenciales de un servicio. Algunos se concentran más en algunas partes del sidur un día, y en otras partes otros días. Algunos añaden sus propias oraciones personales a las escritas en el sidur. Hay diversos temas para las diferentes oraciones, y podemos y debemos enfocar en el significado de cada oración según llegamos a ella. Podemos suplementar las oraciones regulares con nuestras propias oraciones espontáneas de confesión, arrepentimiento, agradecimiento, súplica, o cualquier otra cosa. Al final de la Amidáh es un lugar tradicional en el servicio para hacer esto. Muchos encuentran que las oraciones se hacen más fáciles con la práctica, particularmente cuando se está aprendiendo las oraciones. La oración es una empresa santa, y debemos orar en un ambiente limpio, apropiadamente vestidos, sea en el hogar o en la Casa de Asamblea.

1. Shajarít, Minjáh, y Maarív [o Arvít]

La oración (tefiláh en hebreo) es una obligación tanto para hombres como para mujeres. Los tres servicios diarios se consideran obligatorios para los hombres. La mayoría de las oraciones pueden decirse individualmente o con un minyán, pero hay unas pocas oraciones que sólo se dicen tradicionalmente con un minyán (como el kadísh). Los hombres Nazarenos usan un talit (manto de oración) pero no usan tefilín. Algunas mujeres optan por usar un talít pero se espera que sea de moda femenina; las mujeres Nazarenas no lo usan en general, más bien usan un velo sobre la cabeza. El punto de vista Nazareno está aún evolucionando en lo concerniente a las obligaciones de las mujeres, pero una posición respetada es que las mujeres pueden asumir voluntariamente las mitsvót relacionadas con el tiempo, como la oración tres veces al día y llevar tsitsit. Otro punto de vista que se ha sugerido más recientemente es que las mujeres tienen iguales obligaciones para la oración diaria. De hecho, uno debe orar tres veces al día aun si uno no puede llegar a una Casa de Asamblea y aun si oramos en traducción española (vea la próxima sección y la sección 12). Tradicionalmente no se come una comida completa antes de orar el shajarít.

2. Orando fuera de la Casa de Oración

Si uno no puede llegar a una Casa de Oración, puede cumplir la obligación de orar tres veces al día en el hogar, en la oficina, o dondequiera que esté (pero no en un baño; y el lugar debe estar limpio). La kipáh y el talít se usan en el hogar igual que en la Casa de Asamblea (los que los usan). Las oraciones que decimos cuando se ora solo son básicamente las mismas que se dicen en la Casa de Oración, excepto que no se dicen las diferentes partes del servicio que requieren de un minyán: el Barekhú, cualquier forma de kadísh, la Kedusháh, y la Birkát Kohaním (la bendición sacerdotal) ya que nosotros no repetimos la Amidáh ni el Servicio de la Toráh. Tratamos de mirar hacia el oriente, hacia el lugar del Templo en Jerusalem. Algunas personas ponen un mizráj (un indicador de la dirección del oriente) en la pared oriental de sus casas como recordatorio. Nosotros oramos Shajarít llevando un talít, o sólo con tsitsityót. Los servicios de Minjá y Maarív son muy breves y algunas personas llevan una tarjeta en la cartera que contiene los servicios de Minjá y Maarív. Nos ponemos de pie para recitar la Amidáh. Está permitido orar en traducción española si uno no sabe leer hebreo. La hora de los tres servicios diarios puede variar según la hora de la salida y la puesta del sol pero puede describirse y practicarse como sigue: Shajarít entre el amanecer y el paso de un tercio de las horas diurnas: Minjáh entre las 12:30 pm y la puesta del sol, y Maarív entre la puesta del sol y la media noche preferiblemente. Es preferible orar al mismo tiempo que lo hace su congregación. Aunque podemos satisfacer la necesidad de oración diaria en soledad, nuestra tradición valora altamente la oración comunal (tefiláh betsibúr). Debemos tratar de orar junto con la congregación siempre que sea posible.

3. Las mujeres y las aliyót

Las mujeres pueden tener aliyót en la mayoría de las congregaciones Nazarenas.
Comparación con la visión ortodoxa típica: No hay aliyót para las mujeres.

4. Contar mujeres para el minyán

Las mujeres se cuentan para el minyán en la mayoría de las congregaciones Nazarenas.
Comparación con la visión ortodoxa típica: Las mujeres no se cuentan para el minyán.

5. Las mujeres como directoras de la oración

Las mujeres pueden dirigir servicios en muchas congregaciones Nazarenas. En otras congregaciones Nazarenas las mujeres no dirigen los servicios; aunque en algunas pueden presentar temas en clases de Bet Midrásh.
Comparación con la visión ortodoxa típica: Las mujeres no dirigen los servicios. Algunas mujeres ortodoxas se reúnen aparte para servicios de oración, como en Rosh Jódesh.

6. Las mujeres y la kipáh y el talít

Kipah - Talit - TefilinCada vez más se ven mujeres judías Conservadoras optando por usar kipáh y talít. Algunas congregaciones están firmemente animando a sus mujeres a usar una o más de estas cosas. Generalmente las mujeres Nazarenas consideran que estas cosas son artículos masculinos y no los usan por esa razón; más bien usan un velo sobre la cabeza, según la instrucción en 1 Corintios 11. En nuestra experiencia, la decisión de usar estos objetos se toma usualmente sobre cuestiones de igualdad más bien que por significado religioso o por obligación.
Comparación con la visión ortodoxa típica: No usan talít ni kipáh. Muchas ortodoxas usan velo, o un sombrero femenino.

7. Los niños y el minyán

Los niños no se cuentan en un minyán.
Comparación con la visión ortodoxa típica: Generalmente igual.

8. La hora de llegar a los servicios

Uno debe llegar cuando los servicios están programados para comenzar. Como mínimo uno debe llegar antes del barekhú y quedarse hasta el final del servicio.

9. ¿Qué hacer si uno llega tarde al servicio?

Lo mejor es llegar a tiempo. Para el servicio matutino, si uno no puede llegar a tiempo debe llegar por lo menos para decir el Barekhú con la congregación. Esto es poco después de comenzado el servicio. En cualquier caso, la meta es decir la Amidáh con la congregación. Si uno llega tarde, entérese de por dónde va la congregación, y entonces debe unirse a la congregación. Uno debe decir por lo menos estas dos oraciones, aun si la congregación ya las ha dicho:

  • La Shemá. (Antes de la Amidáh)
  • La Amidáh. Es propio ponerse de pie para la Amidáh aun si otros están sentados.

Cuando buscamos un asiento tratamos de no perturbar a alguien que esté diciendo la Amidáh.

10. Orando con la congregación

Algunas veces durante el servicio uno se encuentra atrasado (o a veces adelantado) a la kehiláh (congregación) en el sidur (libro de oración), tal vez porque uno lee más lento, o tal vez porque está concentrando en una oración particular. Uno debe hacer un particular esfuerzo por orar al menos lo siguiente con la congregación: el Barekhú, La Shemá y la Kedusháh (de la Amidáh).

11. ¿Qué hacer si no puedo seguir a la congregación?

Algunas veces el cantor o el shalíaj tsibúr (director de oración) lee más rápido de lo que podemos seguir. Esto sucede particularmente a menudo cuando no estamos bien familiarizados con el servicio o cuando nuestra fluidez en el idioma es débil. Un enfoque para manejar esto es decir la primera y la última oración de cada párrafo, ya que éstas captan la idea principal de la oración. Otro enfoque es decir las oraciones más centrales completamente. (Vea arriba: “¿Qué hacer si uno llega tarde al servicio?”)

12. Orando en español

Es perfectamente legítimo orar en español, en la Casa de Oración y en el hogar, aunque el hebreo es preferible. La importancia del hebreo es que es nuestra forma ancestral de hablar, el idioma de la Biblia. Siendo que el hebreo es fonético, es bastante fácil de aprender a leerlo. La traducción párrafo por párrafo que se encuentra en el sidur tradicional nos ayuda a entender las oraciones, aun si no tenemos fluidez en el hebreo. (Es posible también hallar un sidur con traducción línea por línea, y otros con transliteración, publicados generalmente por sefarditas. En las congregaciones Nazarenas es común orar únicamente en el idioma del país, con sólo unas pocas oraciones muy breves dichas en hebreo, debido a que la gran mayoría de los miembros no están versados en el idioma hebreo.

13. Quién puede tocar una Toráh

Hay bastantes malos entendidos en cuanto a quién puede tocar una Torah. El principio básico es que un rollo de la Torah no se contamina o se impurifica debido a que sea tocado por alguien que esté ritualmente impuro. De modo que una mujer puede cargar o tocar una Torah sin importar en qué momento del mes esté ella. Una persona con las manos sucias no debe tocar o cargar una Torah.

14. Oraciones diarias y otras cuando se está enfermo

Algunas veces una persona enferma está física o mentalmente demasiado débil para orar, en cuyo caso la persona está excusada de orar. Otras veces una persona que está enferma puede tener la fuerza física o mental para orar, pero no puede ponerse de pie, o la persona o el cuarto puede estar sucio con heces u orina. Con respecto a la oración, la postura es menos problema que la limpieza. Si es necesario, uno puede orar en cualquier posición. Uno no debe usar el nombre del Eterno cuando está sucio con heces u orina. ¿Qué debe uno hacer con respecto a la triple obligación diaria de orar cuando está enfermo? Si uno no se puede poner de pie, debe orar sentado, poniéndose el talít cuando sea posible o apropiado. Si uno no se puede sentar, pero puede contener la vejiga y el intestino, debe orar acostado en la cama. Si uno está incontinente, puede orar cuando lo limpien. Solamente si uno puede estar seguro de que puede permanecer continente y limpio por suficiente tiempo, puede ponerse el talít. Es mejor ponerse el talít acostado que no ponérselo en absoluto. Si una persona tiene un catéter urinario pero su ropa está limpia, la persona puede orar. Una persona que pasa heces mediante una colostomía u otra abertura artificial puede orar si la abertura está limpia y cubierta. En cuanto a las berakhót por diversas cosas (como antes de comer o beber), deben decirse a menos que uno esté sucio o que pueda oler orina o heces, en ese caso uno come y bebe sin una berakhá. En general, uno no debe orar mientras está sucio o en un cuarto sucio con orina o heces, o que huela a eso. Si el excremento está cubierto o fuera de la vista y no despide olor, uno puede orar. Las oraciones por salud, y oraciones en el momento de la muerte son apropiadas en cualquier momento pero los varios nombres del Eterno no deben usarse por las personas o en cuartos sucios con heces.

15. ¿Por qué oramos?

Nosotros oramos con las oraciones tradicionales del sidur, y también podemos orar con oraciones privadas. Algunas oraciones en el sidur son peticiones mientras que otras son sólo afirmaciones. Algunas oraciones en el sidur están en singular, y algunas (como la Amidáh) están en plural. Algunos de los temas son de agradecimiento por lo que tenemos (familia, amigos, salud, etc.), declaraciones de confesión y arrepentimiento, peticiones al Padre (p.e., por ayuda para vivir una vida moral, por salud para nosotros y para otros, por éxito en los negocios, y para que se nos guarde de enemigos y del mal), expresando ideales o esperanzas (p.e., por un mundo moral, justo y pacífico, por que se termine el mal y la injusticia), reconociendo la unidad y el poder del Creador y la magnificencia de sus obras, alabando al Todopoderoso y reconociendo sus milagros, reconociendo el modo apropiado de vida (mediante las mitsvót), recordando el origen de nuestro pueblo y algo de su historia, especialmente nuestra liberación de la esclavitud de Egipto, reconociendo nuestro propio rol limitado en el mundo y experimentando fe en el Creador. Con esta gama de temas el sidur puede verse como un libro de oración muy versátil. En nuestras oraciones personales podemos orar por cosas pequeñas (p.e., ayúdame a llegar a tiempo a la escuela) o por cosas grandes (mantén a mis hijos saludables). Oramos por cosas diferentes en momentos diferentes, en etapas diferentes de nuestras vidas, y a medida que suceden y cambian los eventos mundiales. Insertar nuestras propias oraciones durante las oraciones tradicionales, o componer nuestras propias oraciones en cualquier momento, nos permite expresar nuestros propios temores y esperanzas. Esto es legítimo y valioso, y nos puede ayudar a acercarnos más al Padre celestial. Si no sabemos suficiente hebreo, podemos orar en español.

16. La Kavanáh en la oración

El ideal es orar con kavanáh (intención, concentración, sentimiento). No es siempre fácil hacerlo, y a menudo la kavanáh parece eludirnos. Una pocas sugerencias que hemos oído para promover la kavanáh: conocer las palabras de la oración y su significado, concentrar en el significado de las palabras y tratar de no dejar que la mente vague, y estar concientes de a Quién le oramos. Tener un lugar regular donde orar es tradicional y puede ayudar a concentrar. Aprender el formato y contenido del sidur que se está usando ayuda y evita la confusión o la distracción de decidir cuáles oraciones aplican en un día particular. Algunos cierran los ojos o miran hacia arriba cuando quieren concentración adicional. Por supuesto, debemos evitar la distracción mientras oramos, algunos miran hacia la pared cuando oran. Algunos encuentran que se concentran mejor cuando aprenden el origen de una oración y las leyes y costumbres relacionadas con ella. Orar lentamente puede ayudar a la concentración y el entendimiento. La kavanáh es especialmente importante cuando se dice la primera línea de la Shemá y la primera berakhá de la Amidáh.

17. Mi Shebarákh – Oración por alguien que está enfermo.

Hay un momento durante la lectura de la Torah en los servicios cuando es tradicional decir una oración pública por los que están enfermos. Típicamente el Jazán dice esta oración, y la congregación suministra los nombres de las personas que están enfermas. Es tradicional usar el nombre de la persona enferma para este propósito. En adición a orar por el bienestar de la persona, esta es una manera de informar a la comunidad sobre una enfermedad. Es apropiado preguntarle a alguien que haya dicho una mi shebarákh, y desear una plena sanación para la persona enferma.



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